En en este tiempo se pueden colocar desde 1 pieza dental faltante hasta 14.Tecnología sueca es mínimamente invasiva y tienen una excelente recuperación que permite a la persona comer el mismo día y, además, volver a trabajar en la tarde. Procedimiento vanguardista está en Chile desde fines del año pasado.

Después de 40 años es habitual que se pierdan las primeras piezas dentales y, para su remplazo, se diseñan prótesis removibles que pueden causar algún bochorno cuando la persona come, bosteza, se ríe o, simplemente, cuando en la intimidad besa a su pareja. Estos problemas se han ido superando con los implantes de titanio, cuya dificultad radica en que se colocan durante una prolongada cirugía, que requiere de un postoperatorio de un mínimo de seis meses.

Además es una intervención que no esta libre de complicaciones y, si falta la experiencia del cirujano, puede terminar en un fracaso.

“Ahora existe un software denominado Nobel Guide que permite que la cirugía se diseñada con anticipación – en dos consultas previas – y luego se realice el implante en solo una hora”, explica el doctor José Auil, cuya clínica posee este innovador procedimiento desde fines del año pasado. La persona se va a su casa y puede comer ese mismo día – excepto alimentos duros – y volver en la tarde a su trabajo habitual. Con esta tecnología se han realizado 170 implantes que hasta hoy no han reportado fallas.
SIN PUNTOS DE DOLOR

Lo fundamental de este procedimiento es un matriz de resina que es una réplica exacta de la mandíbula de la persona, la cual se elabora en un plazo de dos semanas en Suecia, desde se envía por correo a Chile. Con ella el paciente es citado y se procede a fijar esta matriz en su boca para colocar la piezas dentales sin hacer incisiones y sin poner puntos. Se indican antibióticos y analgésicos previos al procedimiento, para prevenir infecciones, dolor e hinchazón.

Además ahora los implantes actuales no parecen metálicos sino más bien plásticos. “esto porque la superficie de la pieza es micro texturizada, lo que le permite incorporarse mejor al hueso donde se implanta”. Asegura el doctor Auil.

Mientras colocar una pieza cuesta alrededor de $1.000.000 hacer un implante complejo de, por ejemplo, maxilar superior con 14 piezas tiene un valor de $5.000.000. Según este profesional, “las ventajas de la técnica hacen prever que sus costos bajen marcadamente en poco tiempo”.

EN TRES CONSULTAS
PASOS PARA LA SONRISA PERFECTA

Primera consulta: En ella se procede a evaluar al paciente, no solo su dentadura, sino también sus antecedentes de salud, por ejemplo si tiene diabetes, condición que puede impedir el uso de la técnica.

Dentascan: Luego la persona se realiza los dos escáneres dentales o dentascan.

Diseño con software: Con el resultado de estos exámenes y usando el softwere, en una segunda consulta se diseña en detalle la cirugía. Las imágenes de los escáners son manipulados en tres dimensiones y se estudia la ubicación óptima de cada pieza dental, con lo cual la persona no corre riesgos, como el hecho que un implante le dañe el nervio.

Elaboración de matriz: Terminada esta fase, la información se envía por internet a Suecia. Allá con un láser se diseña un matriz de resina que es la copia perfecta de la mandíbula del paciente. En ella vienen insertados unos tubos pequeños por donde se colocan los implantes, con un margen de error de 200 micrones.

Colocación: “La exactitud de la matriz es tal que los implantes los puede colocar un dentista a ciegas, es decir, el procedimiento hace virtualmente imposible los errores”, asegura el doctor Auil.